Matrimonios Mixtos y el futuro del judaísmo

Por el Rabino Baruj Plavnick

La cuestión de los Matrimonios Mixtos debe ser contextualizada en relación al concepto de Judaísmo y el Concepto de la Diáspora, así que primero voy a exponer algunas apreciaciones sobre: qué es el Judaísmo y qué es la Diáspora

¿Que es el Judaísmo?

Los procesos sociales y políticos ligados al comienzo de la modernidad de Occidente determinaron que el Judaísmo fuera conceptualizado dentro de la categoría "Religión". En el Siglo19 "Ser Judío" era equivalente a ser "de Fe Mosaica" y por lo tanto un sub-conjunto de las Religiones. Es decir, ser Judío era similar a ser luterano, metodista o católico (para nombrar solo algunas de las religiones que conformaban los sub-conjuntos de esa categoría)

La Modernidad entre otros cambios que impulsó, fue confinar la religión al ámbito de lo subjetivo y personal, proclamando la libertad de conciencia y abriendo un nuevo sub-conjunto: los laicos.

En el sentido original, "laico" era también - por oposición - un sub-conjunto de la categoría religión. Una persona podía ser judío, cristiano, budista, musulmán, o … laico; es decir no adherido a ninguna religión.

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Todo hubiese estado muy bien y después de siglos de guerras en Europa donde el factor religioso fue una de las excusas preferidas para guerrear, el mundo finalmente se hubiese encaminado al orden y al progreso- es decir la modernidad - salvo por los judíos que no estábamos conformes….

El cuestionamiento no venia de los rabinos y dirigentes judíos que aceptaron el "cepo" de la definición del judaísmo como "Religión", sino de los judíos laicos - nombremos por paradigmáticos a Theodor Hertzl o Sigmund Freud o Albert Eintein - que insistían en ser laicos y judíos. (Vaya atrevimiento!! Eso era sub-versivo!!)

Judío y laico es - para el paradigma occidental y moderno - algo ilógico y absurdo; como decir que alguien puede ser a la vez blanco y negro, comunista y capitalista, musulmán y cristiano, protestante y católico, alemán y francés. Laico y Judío en el paradigma de la modernidad era absolutamente incompatible salvo para la tozudez judía que insistía en ser judío sin observar la religión.

Más tarde la iglesia católica en su afán de abarcarlo todo bajo sus alas, coopto el concepto laico y en el concilio Vaticano II consagró el status de "cristiano laico" como diferenciado del clero. Y eso sumó a la confusión, porque se apropió de una noción concebida para oponerse al cristianismo y la deglutió.

Yendo más directamente al grano quiero decir enfáticamente que el Judaísmo no es una religión, (Dios me guarde!) No es una religión, no lo fue y no lo será a menos que la ortodoxia se imponga y logre cristianizar el judaísmo.

Considerar al Judaísmo como religión ha sido uno de los errores más trágicos para judíos y no judíos en los últimos 200 años. El Sionismo logró un espacio como solución política pero esencialmente es la denuncia de que el Judaísmo es mucho más que religión, Ajad ha am y Mordejai Kaplan fueron superados por los acontecimientos del siglo 20 pero merecerían mucha más consideración intelectual.

El judaísmo no es una religión! Y esto no es una opinión subjetiva o ideológica. Es una apreciación fundada en la observación y consideración de la realidad: SER JUDIO NO ES ALGO PERSONAL, ni optativo, ni voluntario.

SER JUDIO HA SIDO SIEMPRE ALGO ONTICO. LOS JUDIOS SOMOS ONTOLOGICAMENTE JUDIOS. Ser judío es una condición, es una de las maneras (dentro de las muchas maneras) de ser persona pero claramente no es una manera subjetiva, sujeta a la elección o la voluntad, sino es una condición objetiva: Un judío en principio (lejatjila - a priori) no tiene opción, es judío como un varón es varón, como una mujer es mujer, como un homosexual es homosexual

Ser judío tampoco es una condición individual. Es una condición relativa a otros que están asociados entre todos recíprocamente. Y esos otros asociados y determinantes de que yo y todos los judíos seamos judíos incluyen a los que nos precedieron en la vida.

Por eso dentro del léxico de la Modernidad me parece apropiado utilizar el termino IDENTIDAD xa referirnos al judaísmo. La identidad - según aplican este término la sociología y la psicología - tiene tres componentes fundamentales:

Lo que yo creo que soy

Lo que los otros (que son mis contemporáneos) creen que soy

Y

Lo que las leyes y tradiciones culturales dicen que soy. (Los otros que me precedieron)

En la identidad judía solo el tercero de los ingredientes tiene relación a lo que occidente pretende llamar religión.

En el Judaísmo que germinó en los tiempos patriarcales y se afianzó a través de la historia, los conceptos acerca de Dios fueron una de las inquietudes centrales pero aún para los profetas bíblicos y los rabinos talmúdicos creer o no creer, practicar o no practicar no tenían que ver con SER O NO SER. Soy judio, luego pienso lo que soy!

Ahora hablemos de La Diáspora

Diáspora es un concepto empleado más para descalificar que para describir. Especialmente por los apologistas del Sionismo que curiosamente adoptaron la misma imagen peyorativa y denegatoria del judío diaspórico que utilizaba el antisemitismo. Sin embargo, para una gran parte de la Tradición mística judía, la Diáspora tiene un significado positivo: En primer lugar el mundo es el lugar del Exilio de la Shejina, Dios está en el exilio, pero lejos de ser una condena, este exilio es el modo de Dios para devenir en Dios y realizar su propósito: La Creación

En Hebreo, "galut" tiene la misma raíz semántica que "Itgalut" - revelación. La revelación divina a Abraham el patriarca y a Israel en el Sinaí, ocurrieron en el Galut.

La cuna de Israel es la Diáspora. Devarim (Deuteronomio) capitulo 26: "Mi antepasado fue un arameo errante que descendió a Egipto allí se convirtió en una Nación poderosa y numerosa", ("Atzum ve RAV" -"Atzum": poderosa pero también "Atzmi" independiente, personal, esencial; y "Rav": numerosa, pero también sabia, magistral)

Abraham es el paradigma del judío errante. A diferencia de Teraj - su padre - admite su condición de nómada y no se queda en la ilusión que alguna tierra puede ser su patria, (el error de Teraj lo reitera Lot en Sodoma y tal vez más tarde los judíos de España, y después los judíos de Alemania y tal vez hoy los judíos de Nueva York, Paris y Buenos Aires). El primero que cometió ese Error fue Caín, cuya posesividad y codicia lo llevó a la ilusión de la apropiación.

Hay un lado negativo de la Diáspora. El exilio de Caín es un ejemplo de Diáspora de signo negativo. Es la Diáspora de Elisha ben Abuia, "Ajer", el extraño (no el extranjero), aquel cuyo nombre no es ningún nombre.

No es lo mismo ser errante, que ser vagabundo. Un judío errante va de un lado para otro porque ningún lugar es definitivo, Para el judaísmo la Patria no es un valor sagrado. Nosotros no alabamos a la Patria, alabamos al "Nombre".

El Galut - la Diáspora - tiene un lado oscuro, Sitra Ajra. El exilio - como Rabi Najman de Brazelav magistralmente contaba - tiene un lado oscuro, corrupto, cruel, con poder atroz. El exilio es dispe