Viviana Galkin y Perla Kiel acercan posiciones culturales en parejas donde conviven creencias diversas El programa Shaar trabaja con los prejuicios para acercar a familias de credos distintos Shaar aleja los prejuicios y acerca los parámetros culturales
"Victor dijo que este año quiere que armemos en casa el arbol de Navidad y que invitemos a la familia para festejar. Esta situación no la habia imaginado. ..se que para él es importante, pero yo siento una tremenda resistencia interna."
Este testimonio, u otros que hablan de dudas; confusión- y hasta de angustias, arman episodios que aparecen intermitentemente en la vida de las parejas mixtas (interconfesionales o multiculturales), instalando en el ritmo cotidiano instancias de conflicto adicionales a las habituales.
Conjugar tradiciones culturales y creencias religiosas diferentes no suele ser un paso facil de dar. para atender estas situaciones, hace un año Perla Kiel puso en marcha Shaar (en hebreo, puerta amplia), un programa dedicado a las parejas mixtas y a Sus familias. "Lo que intentamos junto con Viviana Galkin en el programa es crear un marco de reflexión para temas profundos. En estas parejas hay muchos aspectos que tienen que ser cuestionados y elaborados, temas que van desde la educación de los hijos, las celebraciones, hasta los ritos de iniciacion de una vida en común. Durante el trabajo se propone tomar contacto con los prejuicios que se tienen,confrontarlos; para luego poder llegar a resolverlos", explico Kiel al describir en dialogo con LA NACION los pilares del programa.
"La prepuesta se desarrolla mediante grupos de reflexion que se reunen en bares o instituciones en distintos puntos de la ciudad, que durante cuatro meses van compartiendo sus experiencias.
El primer grupo funciono en la Comunidad Bet El, en Belgrano. "La realidad ~prosiguió Kiel- es que hay mucha gente que se enamora sin re- flexionar en profundidad por las diferencias culturales o religiosas. Cuando aparecen, en una primera etapa, hasta pueden llegar a ser atractivos. Pero luego, cuando el vinculo esta afianzado,comienzan a aparecer los interrogantes y a veces hay que decidir sobre un tema en forma inmediata. Por eso creemos que hay que anticiparse a esos momentos."
Diego Bochoeyer y Maria del Mar Beaumont viven en Belgrano y participaron alli en uno de los grupos de Shaar: "Yo soy judio y con mi familia . seguimos varias tradiciones del judaismo que no necesariamente estan ligadas a lo religioso, y mi esposa es católica porque los padres son católicos, pero ella no tiene una tradición fuerte. Sin embargo, siempre nos preguntamos cómo vamos a educar a nuestros hijos, por ejemplo."
La llegada de un mail con la propuesta de Shaar a la computadora de Diego fue la invitación que estaban esperando. "Le reenvié el mail a mi esposa y ella se entusiasmó mucho con la posibilidad de participar de un espacio donde poder escuchar las experiencias de otros.
"El trabajo del grupo nos ayudó mucho. El día de mañana vamos a poder hablar de muchas cosas y comunicarnos mejor", reconoce Diego tras recordar otros procesos que vivieron juntos como la ceremonia de casamiento. "La hicimos en un templo, pero no fue una ceremonia religiosa, sino la bendicion de un rabino, Tuvimos varias reuniones con el rabino porque yo queria que ella estuviera contenta y que entendiera lo que ibamos a vivir."
Piezas que forman la identidad personal, la identidad de la pareja, la preparacion de las bodas y los hijos son los disparadores que van guiando el trabajo en los grupos de reflexión.
"No tenemos respuestas que sirven para todo, pero lo que si sirve es que la decisión que se tome frente a un de tema sea fruto de una reflexión honesta. En definitiva, lo importante es aceptar y valorar las diferencias", remarcó Kiel.
Shaar cuenta con el respaldo de instituciones como B'nai B'rith, Comunidad Bet El, Comunidad Pardes, el Club Nautico Hacoaj, Emanuel y la Sociedad Hebraica Argentina, entre otras.
Los interesados en contactarse - con las coordinadoras del programa pueden hacerlo al 4555-1390 o
Aun en el mundo globalizado, el amor interreligioso sigue siendo un tema conflictivo. Recientemente, un film que mostraba el beso entre una musulmana y un judío desató iras y censura en Marruecos. Cómo se vive el fenómeno en la Argentina
Yusuf Jalil (30) y Fátima Abuin Jalil (30) se conocieron mientras estudiaban. Se gustaban, pero pasó mucho tiempo hasta que empezaron a hablar. Ella, católica practicante, se sorprendía cuando él intervenía en la clase de historia. Descendiente de una familia de musulmanes libaneses, Yusuf siempre polemizaba sobre temas relacionados con el mundo y la cultura árabes. También fue sorprendente observar que, cuando salían, él nunca consumía alcohol. O escuchar los relatos que hacía sobre el islam, tan diferentes de los que ella estaba acostumbrada a oír. "Durante nuestro noviazgo tuvimos crisis y peleas -comentan-. Pero nunca discutimos sobre religión." Los que se preocuparon al enterarse del romance fueron los padres de él. "Pero en cuanto la conocieron, quedaron encantados", asegura Yusuf. De tanto oír hablar sobre la religión islámica, Fátima le pidió a su futuro suegro que la dejara asistir a la mezquita con él. Poco a poco, fue interiorizándose en los ritos y principios islámicos. "Siendo católica, yo ya tenía un sentimiento hacia Dios -asegura-. Paulatinamente, sentí la necesidad de convertirme." Entonces, unos dos años después de haber conocido a Yusuf, Fátima se hizo musulmana. "Uno tiene sus costumbres, sus raíces -comenta-. El cambio es muy grande. Pero, de todos modos, a mí me resultó fácil." Al poco tiempo, Yusuf y Fátima se casaron. Hoy son padres de la pequeña Malak, de casi tres años. Con ellos vive también Florencia (14), la hija que Fátima tuvo con una pareja anterior. A principios de este año, la adolescente le anunció a Yusuf que ella también quería convertirse a la religión musulmana. "Me alegró, aunque me tomó por sorpresa", asegura él, sin disimular el orgullo. Y ante la gran pregunt